Publicidad:
Terra
La Coctelera

Salvador Allende y la izquierda que nos dejó

Este 11 de septiembre se conmemoró un año más del ataque a las Torres Gemelas en la ciudad de Nueva York. Ataque repudiable pero que sólo puede ser entendido si se toma en cuenta la política exterior que han mantenido los Estados Unidos a lo largo de su historia. Una política exterior fuertemente marcada por un intervencionismo y expansionismo imperial que han creado un sentimiento de resentimiento y odio alrededor del planeta. Sin embargo, que este acto pueda ser entendido como respuesta a la prepotencia de una potencia mundial, no lo convierte en un suceso justificable.

Este 11 de septiembre se recuerda, también, un año más del golpe de estado que se le diera al gobierno democráticamente elegido del presidente chileno Salvador Allende. Golpe que contó con la bendición (y financiamiento) de los Estados Unidos, la derecha y sectores de la iglesia chilena. A 33 años del mentado golpe, me propongo en este artículo resaltar algo del legado que dejara Salvador Allende y la Unidad Popular.

Habría que empezar por decir que los logros alcanzados durante los casi mil días de gobierno de la Unidad Popular fueron significativos. Entre estos logros se encuentran: Un incremento considerable de personas en los colegios, así como también una apertura de las universidades, cuyos estudiantes eran mayoritariamente (por no decir casi todos), hasta ese entonces, hijos de la clase acomodada; una gran difusión de la cultura popular tanto dentro de Chile como fuera de sus fronteras, esto se palpó con las brigadas muralistas y con la música popular que adquirió fama internacional; una aceleración y profundización de la reforma agraria así como también la estatización de las áreas claves de la economía, entre ellas el cobre, que se encontraba en manos de empresas norteamericanas. Estas son solo algunas de las acciones llevadas a cabo por el gobierno de coalición izquierdista.

No obstante los logros sociales, es importante señalar otro de los aportes de la Unidad Popular, el cual es, precisamente, la unidad, la cual se dio en buena cuenta por la vocación unitaria de Salvador Allende, cuyo espíritu amplio, abierto, antidogmático y antisectario permitió la coalición de izquierda.

Más allá de los logros y desaciertos que tuvo la Unidad Popular es justo afirmar que uno de sus mayores aportes a la izquierda es el demostrar que el cambio se podía hacer por la vía pacífica. Incluso la Unidad Popular, desde antes de ganar las elecciones de 1970, jugó con todas las de la ley, ganando así la elección presidencial, a pesar de sufrir una gran campaña de desprestigio y difamación.

Allende creía que la llamada “vía chilena al socialismo” debía transitar por un camino de democracia, pluralismo y libertad. Lamentablemente, esta consigna no la hizo suya toda la izquierda. Muchos integrantes de la Unidad Popular desconfiaban de la vía pacífica al socialismo; a esto hay que sumarle los constantes sabotajes que fueron propiciados por los sectores conservadores. Esto originó una gran tensión social y una polarización de la sociedad que sirvió de excusa a la derecha chilena para pedir a gritos un golpe de estado, el cual, efectivamente, se llevó a cabo. El saldo del golpe: la Unidad Popular y Salvador Allende muertos, así como también el sueño de miles de chilenos que abrazaban la esperanza de un futuro mejor. La sangrienta dictadura de Augusto Pinochet había comenzado.

Es propicio recordar en estos momentos en que la izquierda latinoamericana está adquiriendo protagonismo en la coyuntura actual, el legado de Salvador Allende: construyamos la unidad dejando de lado la estrechez dogmática y los anticuerpos sectarios y llevemos a cabo un proyecto político que se apoye en las mayorías nacionales y cuya propuesta de cambio de la sociedad no se implante desde arriba sino, por el contrario, que se construya sobre las iniciativas y el consenso del pueblo.

Ese será el mejor homenaje que le podremos hacer a Salvador Allende, un hombre que juró no abandonar la confianza que el pueblo depositó en su persona. Su muerte es un claro ejemplo de que sus palabras y su juramento no fueron en vano.

Noviembre 2006

¿Prohibido girar a la izquierda?

Desde hace ya algunas décadas los ideólogos del neoliberalismo han venido pregonando que la única manera de que la humanidad progrese es mediante los beneficios del mercado, cueste lo que cueste obtener estos “beneficios”.

Sin embargo, mientras que los centinelas del mercado vienen pregonando que ya no existen izquierdas ni derechas y tratan de implementar el pensamiento único, de un tiempo a esta parte en diversos países de nuestra América Latina, los movimientos populares y los partidos de izquierda han tenido cierto protagonismo en la coyuntura actual del continente.

Este protagonismo no se ha dado ni con la misma fuerza ni forma en todos los países: en Bolivia, Uruguay o Brasil, la izquierda ha conquistado el poder mediante las urnas mientras que en Mexico y Ecuador, si bien no se consiguió el triunfo electoral, la fuerza social y de izquierda está tomando un papel importante en la vida politica de estos países.

Definitivamente, la izquierda latinoamericana no es uniforme, tiene matices y tendencias. Incluso hay quienes, creyendo que la revolución está a la vuelta de la esquina o que el cambio social vendrá con discursos inflamados e incendiarios, acusan a la izquierda que ha optado por el camino de las urnas de electoreros; originándose, en ocasiones, un debate estéril sobre quien es más “rojo” o si el otro es “caviar”, etc. Pero no nos detengamos mucho en este punto, vayamos a lo que, a mi parecer, une a la diversa izquierda latinoamericana.

Para ninguna de las izquierdas, los ideales por los que vivieron y murieron hombres como Ernesto “Che” Guevara o Augusto César Sandino, han caducado. En primer lugar lo que las une es la búsqueda de la justicia social. En segundo lugar está la defensa por la soberanía nacional, lo cual no implica un nacionalismo exacerbado (fascismo), ya que si algo identifica a la izquierda es el internacionalismo solidario, lo cual esta relacionado con el tercer punto que es el de una integración latinoamericana que haga frente a otros bloques económicos y políticos.

Estos son a mi parecer, los tres puntos que identifican y unen a la actual izquierda latinoamericana. Claro que dentro de estas coincidencias se dan diferentes matices, no son homogéneas: El proceso venezolano no es el mismo que el brasileño, verbigracia.

Por eso mientras los cancerberos del neoliberalismo y el mercado griten y quieran hacer creer que la izquierda es cosa de la prehistoria, nosotros tenemos el deber de reconstruir una izquierda fuerte, democrática, que no caiga en los errores del pasado, que reafirme los aciertos anteriores, que haga una autocrítica seria y avance hacia la unidad. Ahora más que nunca se hace necesaria la unidad de todas las izquierdas. El Frente Amplio del Uruguay, quizás siguiendo el ejemplo de Allende que decía que la Unidad Popular estaba formada por “marxistas, laicos y cristianos”, ha predicado con el ejemplo: en el confluyen desde comunistas hasta tupamaros, pasando por cristianos y socialistas.

Pero hay que tomar esto con responsabilidad. Hacer la unidad por la unidad o solo con fines electorales sería cometer una irresponsabilidad tremenda y un grave error histórico. La izquierda peruana tiene el deber -si es que quiere construir una unidad duradera y que no se desmorone ante el primer problema- de: a) hacer un balance sobre su accionar en estos últimos años, lo que comprende hacer un balance sobre su comportamiento durante la época de guerra interna y sobre algunas viejas prácticas que no fueron muy democráticas que digamos pero que marcaron a la izquierda durante años; b) revisar el dogma socialista, sobre todo en una izquierda como la nuestra con grupos tan ideologizados; c) establecer un programa conjunto de la izquierda y construir una alternativa al modelo, lo que quiere decir que la izquierda debe dejar de pensar en ser la eterna oposición y debe proyectarse a ser gobierno, cosa que ya se viene dando, en parte, con el tema electoral, del cual no salimos bien parados, dicho sea de paso, pero ese es harina de otro costal.

Esas son las tareas que tenemos todas las izquierdas que llevar adelante ¡a tomarlas con seriedad y compromiso compañeros!

Octubre de 2006

Anta: un caso de democracia participativa

Por fiestas de fin de año, viaje a Cuzco con un grupo de amigos. Luego de pasar los dos primeros días en medio de bebidas espirituosas, decidimos ir a la provincia cuzqueña de Anta. Ya nos habían comentado que el gobierno de la alcaldía de dicho lugar se llevaba a cabo con la participación popular, lo que incentivó mas las ganas de conocer esa experiencia.

El carro nos dejó a pocos metros de la Municipalidad y luego de unos contactos previos, ingresamos. Allí conocimos al alcalde Wilbert Rosas. Una persona muy sencilla pero bastante lúcida, quien nos contó sobre la experiencia de democracia participativa en Anta.

Nos explicaron que los ingresos que recibía la Municipalidad se dividían en tres rubros: los ingresos generados por el servicio de transporte público, el FONCOMUN y el canon gasífero. Veamos ahora como y en qué se emplean dichos ingresos. Los ingresos que se reciben por el servicio de transporte público se emplean en su totalidad para mantener este servicio, léase pago de choferes, combustible, mantenimiento de los buses, etc. El 30% del FONCOMUN se utiliza para pagar al personal que labora en la Municipalidad, es decir, el sueldo del alcalde, regidores, personal del municipio. Y el 70% del FONCOMUN y la totalidad del canon gasífero van a parar a manos de los pobladores. Veamos de que manera.
En Anta hay alrededor de una veintena de comunidades campesinas y dos centros urbanos. Ellos escogen delegados que acuden a una asamblea en la cual se les destina una parte del dinero ya mencionado (cabe resaltar que dicha asamblea no la preside el alcalde, el es un miembro mas; los integrantes de la mesa que preside la asamblea son escogidos entre los asistentes). No todas las comunidades reciben la misma cantidad de dinero, esta es repartida de acuerdo a la cantidad de pobladores que tiene cada comunidad, así como a las demandas de cada una de estas.

Además las comunidades están en la libertad de asociarse. Me explico. Algunas comunidades en vez de hacer obras “chicas” se asocian y juntan su presupuesto para hacer una obra “grande” en una de las comunidades asociadas y el próximo año el presupuesto juntado entre estas comunidades sirve para hacer otra obra “grande” en otra de las comunidades asociadas. Principio de solidaridad que le dicen.

Es así que en Anta, donde antes los alcaldes se preocupaban mas por hacer lozas deportivas o lugares donde puedan ponerse placas recordatorias, se han construido sistemas de irrigación por aspersión ya hay agua potable, electricidad, etc. ¿Y cómo fiscaliza la población la construcción de dichas obras? Cada comunidad nombra un comité de obra, el cual se encarga de verificar que el dinero sea bien utilizado.

Anta es un ejemplo de que la democracia participativa es un hecho real y de que esta puede ser implementada, con las particularidades del caso, en muchas asociaciones, desde municipios hasta ¿por qué no? universidades.

La democracia participativa no genera ese estado anárquico (entiéndase anárquico como estado de desgobierno y caos con el que generalmente se le relaciona, no como el sentido ideológico del anarquismo) que muchos creen... o quieren hacer creer.

Junio de 2006

Los Estados Unidos y la fascistización

Con prepotencia y haciendo uso del chantaje y la amenaza, los Estados Unidos pretenden lograr la impunidad para sus tropas y cuerpo diplomático desperdigados alrededor del mundo. Lo que pretende la administración Bush es que la Corte Penal Internacional (CPI) no juzgue a sus ciudadanos, sino que estos sean procesados dentro de la justicia nortamericana. ¿Cómo pretenden lograr esto?: Amenazando a los países que no se adhieran a esta propuesta con quitarles ayuda económica, especialmente en el rubro militar, algo muy apreciado por la clase dominante. Cabe preguntarnos entonces si un tribunal estadounidense juzgará imparcialmente a sus cuestionados militares acantonados en Iraq y Afganistán, o si sancionará a los carceleros de la prisión de Guantánamo, acusados de torturar a los prisioneros ahí recluidos. La respuesta es obvia. Es importante resaltar que durante su gobierno, Bill Clinton firmó el acuerdo de ser parte del CPI y que Bush "desfirmó" en el 2002.

Está más que claro que lo que busca el Imperio es total impunidad para sus huestes, para seguir llevando a cabo sus guerras imperialistas. Para ello no escatimará esfuerzos. Los pueblos del mundo no debemos dejarnos intimidar y -a pesar de que algunos gobiernos sumisos ya se han inclinado ante el amo- tenemos que resistir.

Es percibible que hay una fascitización de la sociedad norteamericana y, aunque esto no es nuevo para ella, es alarmante. No sólo por las guerras imperialistas que lleva a cabo su gobierno y por el nacionalismo -y no patriotismo- exacerbado que la caracteriza, sino porque están tomando medidas judiciales contra la libertad de expresión y prensa.

Las cortes judiciales de los Estados Unidos están presionando a los periodistas que han publicado reportajes sobre la guerra de Iraq, con una clara oposición a esta, a revelar sus fuentes de información. Digo que este proceso de fascistización es alarmante porque escuda sus posiciones hegemonistas, intolerantes, imperialistas, detrás de valores tan importantes como lo son la democracia, los derechos humanos y la libertad.

Corresponde ya no solo a los pueblos de otras latitudes, sino también al norteamericano, hacerle frente al nuevo "Fuhrer", pues seremos todos nosotros quienes combatamos este proceso. Seremos nosotros los que resistiremos y no algunos de nuestros gobernantes que solo atinan a alzar el braso y gritar "Heil Bush".

Noviembre 2004

La ONU: ¿No sabe/no opina?

Que tal lío que ocasionó el discurso de Fidel Castro con ocasión del 1 de mayo, en el cual dijo -tras la votación de Perú, Mexico y otros países a favor de una resolución(1) en la ONU para que el régimen cubano coopere con la protección de los derechos humanos en la isla- que esto "constituye un grado de abyección y dependencia al que han conducido a estas naciones las políticas neoliberales", además dijo que Alejandro Toledo, con un bajísimo porcentaje de aprobación, "no dirige ni puede dirigir nada, de eso se encargan las trasnacionales y los oligarcas".

Mas allá de si estamos de acuerdo o en desacuerdo con lo que dijo Fidel, esto viola cualquier norma de lenguaje diplómatico, por ello la reacción del gobierno de sacar nuestro embajador de Cuba. Lamentablemente estos hechos mellan un posible proceso de integración latinoamericano... para regodeo de nuestro vecino del norte.

Lo cierto es que en Cuba hay una dictadura. Dictadura del proletariado, dirán algunos... con muchísimos logros sociales, como educación, salud y vivienda, diremos otros... pero dictadura al fin. Es innegable que en Cuba las libertades individuales están recortadas, pero... ¿Por qué nuestro Ministerio de Relaciones Exteriores no condena otros hechos repudiables que ocurren alrededor del mundo? o peor aún ¿es la ONU la organización adecuada para condenar a Cuba?.

El Perú se abstuvo de votar(2) en la ONU una resolución que afirma la soberanía de los palestinos sobre su territorio. Esto, sumado al apoyo que expresó collin Powell a la decisión del gobierno peruano de retirar a su embajador de Cuba y tras el anuncio de las negociaciones del TLC entre nuestro país y EEUU a los pocos días de ocurrido el problema con la isla, dejó abiertas algunas interrogantes: ¿el Perú se abstuvo de votar por un problema de tiempo, tal como lo dijo nuestra cancilleria, o se "hizo el loco" para no incomodar a los EEUU y a Israel, quienes votaron en contra? ¿El sorpresivo anuncio de las negociaciones del TLC se debió a nuestro lío con Cuba o fue una simple coincidencia?

Asimismo, la ONU no ha tenido una posición sólida y firme contra sobre las denuncias de vejámenes a prisioneros iraquíes en la prisión de Abu Ghraib ni tampoco ha hecho lo mismo con la situación de aquellos que están recluidos en la prisión de Guantánamo(3). Una vez mas la ONU ha demostrado ser una entidad incapaz de hacer valer la declaración de Derechos Humanos a todos los países: ¿Alguien dice algo por la política fascista norteamericana, que mantiene confinados en reservaciones, en una especie de apartheid, a los indígenas norteamericanos? ¿Alguien le impone embargo a los Estados Unidos algun embargo económico por destripar niños con bombas "inteligentes" en Iraq? ¿Alguien rompe relaciones diplomáticas con Israel por dejar a mujeres y ancianos palestinos sin hogar? Claro, se juzga a Slobodan Milosevic(4) en el Tribunal Internacional de La Haya pero a Henry Kissinger(5) no.

Cuba ha resistido solita, terca, épica, heroica, el embargo económico impuesto por los Estados Unidos. Embargo repudiado por varios países(6) y que ya lleva mas de 40 años. A pesar del rechazo mundial, este continúa y no solo eso, la administración Bush ya anunció la radicalización del mismo, puesto que el gobierno norteamericano, a decir de Collin Powell, "lucha por la democracia de la región", ¿le creemos?. Felizmente, los pueblos de la América Latina dan un claro mensaje de que no los harán bailar al ritmo que quieren y menos a ritmo de banjo texano tocado por George W. Bush.

Los que piden mas democracia en Cuba no deben de olvidar que los derechos humanos también comprenden derechos económicos, sociales y culturales, derechos que no se cumplen en varios países del mundo, donde algunos creen -o quieren hacer creer- que la democracia ha retornado tan solo por el hecho de que se vota cada cuatro o cinco años.

(1)La resolución se aprobó con 22 votos a favor, 21 en contra y 10 abstenciones.

(2)El Perú fue el único país sudamericano que se abstuvo de votar por la soberanía palestina.

(3)Esta prisión se encuentra en territorio cubano pero bajo administración estadounidense.

(4)Político yugoslavo. En 2001 fue detenido y extraditado al Tribunal Penal Internacional de La Haya para responder a los cargos de crímenes de guerra y contra la humanidad, así como del genocidio, por su papel durante la guerra de Yugoslavia y en represión de los albaneses en Kosovo.

(5)Político estadounidense. Secretario de Estado (ministro de relaciones exteriores) entre 1973 y 1977 durante los gobiernos de Richard M. Nixon y Gerald R. Ford. El 11 de septiembre de 1973 ocurrió el golpe militar contra el gobierno democrático de Salvador Allende, en Chile. Este golpe fue encabezado por Augusto Pinochet y contó con desde un primer momento con el apoyo de la derecha y sectores de la Iglesia chilena, así como también de la CIA, sumiendo a Chile en un baño de sangre. Paradójicamente, Kissinger recibió el Premio Nobel de la Paz por negociar la paz con Vietnam.

(6)El 2002 la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó una resolución sobre la necesidad de interrumpir el embargo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba por EEUU. Dicha resolución fue votada por 173 países contra tres (EEUU, Israel y las Marshall) y cuatro abstenciones.

Junio 2004

Iraq: ¿cruzada antiterrorista o imperialismo yanqui?

Ya ha trascurrido buen tiempo desde que las fuerzas de la coalición hiciera su “triunfal” entrada a Bagdad y otras ciudades iraquíes, sin embargo, Iraq se encuentra en una situación caótica. La estabilidad y seguridad que los países de la coalición quisieron transmitir al mundo después de la captura del otrora hombre fuerte de Iraq, Saddam Hussein, y de sus principales allegados, no ha sido mas que un simple discurso sobrecargado de ruedas de prensa.

Iraq tiene graves problemas económicos, sociales y políticos producto de la invasión anglo-española-estadounidense o agudizadas por esta; en las ciudades iraquíes hay falta de electricidad, alimentos, agua y gasolina, se producen constantes protestas de desempleados (algo comprensible para un país donde el 70% dependía directamente del gobierno) y también manifestaciones de apoyo a uno u otro clérigo chiita y dejar de lado al risible, decorativo y títere Consejo de Gobierno Provisional Iraquí. A estos problemas se le suma el tema de la seguridad, protagonizada por la heroica resistencia iraquí y las fuerzas invasoras; la resistencia ha derribado alrededor de seis helicopteros norteamericanos y ha producido centenares de bajas en las fuerzas de la coalición (muchas mas que las muertes producidas por el ejército regular iraquí), no obstante, facciones de esta resistencia han atacado blancos iraquíes, bajo el argumento de colaborar con la coalición, produciéndose no solo ya un enfrentamiento con las tropas invasoras, sino también un enfrentamiento entre los propios iraquíes.

Los gobiernos que conforman la coalición, se han encargado de subestimar y satanizar a esta resistencia, la han considerado un grupillo de seguidores de Saddam Hussein, y confiados estaban de que una vez capturado este los ataques cesarían, a su vez, ha sido calificada de terrorista y vinculada a Al Qaeda, nada mas falso; si bien hay elementos de este tipo dentro de la resistencia iraquí, no se le puede catalogar a esta como tal. La resistencia que es muy diversa y heterogénea, está compuesta por diversas facciones, y no se le puede llamar terrorista sino patriota, a una resistencia heroica que le hace frente a un ejército invasor, el cual la supera tecnológica y militarmente.

¿Y las armas de destrucción masiva, Sr Bush?

El gobierno yanqui -luego de su genocida y millonaria intervención militar en Iraq, y los indiscriminados bombardeos que masacraron a la población civil y destruyeron hospitales, escuelas y casas- presionado por el cuestionamiento internacional a la validez de sus argumentos para invadir Iraq, ha hecho un tardío mea culpa: el secretario de Estado norteamericano, Collin Powell, ha admitido la posibilidad de que Iraq no tenga armas químicas. A su vez, el presidente gringo, George W. Bush, queriendo transmitir la imagen de haber pecado de ingenuidad o exceso de confianza, ha pedido explicaciones a sus servicios de inteligencia sobre las pruebas que demostraban que Iraq poseía los supuestos arsenales que justificaron la invasión; en el colmo del show, se ha creado una comisión investigadora, y aunque quizás vuelen algunas cabezas como parte del espectáculo mediático, el daño a Iraq ya está hecho. Sin embargo, Paul O´Neill, ex secretario del tesoro, denunció que Bush quiso invadir Iraq desde el 2001, y que ya desde ese año se examinaban las opciones militares para la invasión, y no sólo eso, sino que ha presentado documentos en los que demuestra que habían empresas contratistas en 40 países que tendría algún interés en Iraq.

El escándalo no solo ha ocurrido en los Estados Unidos, sino también en Gran Bretaña, donde Tony Blair, fiel perro faldero de Bush, se las está viendo negras tras las denuncias del científico de ese país, David Kelly, quién dijo que las pruebas que los servicios de inteligencia británicos presentaron eran falsas. Kelly apareció muerto tiempo después de sus declaraciones, y aunque oficialmente se dice que se suicidó, no se descarta la posibilidad de que haya sido asesinado. Y es que tanto son los intereses en juego, que la segunda hipótesis no es para nada descabellada.

¿Y las armas de destrucción masiva...? siguen sin aparecer.

El mundo ya lo sabía, la guerra es por petróleo

José Carlos Mariategui decía que "desde que su producción ha sobrepasado en exceso las necesidades del consumo yanqui, la conquista de mercados externos ha empezado a ser la condición ineludible del proceso de crecimiento de los Estados Unidos", esta obervación se podría contrastar con la del lingüista norteamericano Noam Chomsky, quien ha dicho en una entrevista que los Estados Unidos controlan los recursos naturales iraquíes, han forzado al Concejo de Gobierno Provisional a a aceptar un programa económico que vende el país (Iraq) al capital extranjero y que ya se anunció un "acuerdo" por el cual el único gobierno que Estados Unidos aceptará será aquel que le permita permanecer allí con bases militares. Entonces estamos hablando de una invasión militar que tiene como fondo fines económicos y políticos, y que quiso ser ocultada bajo la careta de cruzada antiterrorista o de querer establcer la democracia en Iraq, argumentos que utilizaron para justificar lo injustificable.

El virrey nortamericano en Iraq, Paul Bremer, ha dicho que este país se ha convertido en un frente de lucha contra el terrorismo internacional, y tiene razón, pero es un frente de lucha contra el terrorismo internacional realizado por la potencia mundial más poderosa: los Estados Unidos. El Tío Sam, so pretexto de garantizar y preservar la paz y estabilidad global, asume el papel de sheriff mundial y utiliza el terror como base de su política exterior. No hay que olvidar las numerosas intervenciones yanquis en el mundo. La patriótica resistencia iraquí, lejos de llevar a cabo una campaña terrorista, está llevando a cabo una campaña de liberación nacional, para así poder ser ellos mismos los dueños de su destino.

Tras los atentados del 11 de marzo en España, el triunfo del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y la derrota del Partido Popular (PP) de Aznar en las elecciones de ese país, la llamada coalición se esta quedando sin aliados. Esto sumado a la publicación del libro "Plan de ataque", que denuncia que la administración Bush tenía preparada la invasión a Iraq hacia tiempo y sin pruebas concluyentes, y a la radicalización de la resistencia armada iraquí (que ya no solo la llevan a cambio los sunitas sino también los chiitas, y que está usando como modalidad de presión los secuestros), es un claro indicador de que esta guerra, guerra imperialista y no, como todavía algunos necios se empeñan y se obstinan en creer, cruzada antiterrorista, se está quedando cada día que pasa sin argumentos, argumentos que en realidad nunca tuvo, y que por el contrario está cosechando, de una y otra parte del mundo, claras pruebas de rechazo.

Mayo de 2004